¿Es posible que esté en mi zona de confort?

¿Es posible que esté en mi zona de confort?

matriz de importancia y urgencia. Y como es habitual, siempre tienes encima de la mesa tareas pendientes de realizar. Tareas que sabes que debes hacer pero no tienes tiempo para atenderlas.

Siempre hay algo urgente y prioritario que te hace estar en tu zona de confort. Búscalo y lo encontrarás.
Parece mentira que podamos decir que siempre vamos al límite de nuestras posibilidades profesionales, digamos que estamos en nuestra zona de confort… Cuesta. Tal como explica Pere en su artículo Confortosis hay gente que vive acomodada en su área de dominio, ajena a los riesgos ocultos que ello conlleva. El peligro es estar en tu zona de confort y no saberlo, o pensar que eso es imposible haciendo lo que haces.

¿Dónde pones tus esfuerzos para aportar valor?

Y es que todo y que estar en la zona de confort parezca confortable, no tiene porqué serlo. Puedes estar en la zona de confort, rindiendo al 100%, y haciendo aquello que debes y sabes hacer. Estoy convencido que puedes tener incluso Burnout ¡y estar en la zona de confort!
Estar en la zona de confort implica dejar de hacer aquello que te facilitará el camino a medio y corto plazo. Tiene que ver con la mejora y el crecimiento personal y profesional.
Si rescatas del listado de tareas urgente vs. importante aquellas que siempre están ahí, importantes a primera vista pero no urgentes, y miras el medio plazo, seguro que puedes reorganizarte y aportar valor para mejorar aquello que sabes que ha de venir.

¿Cómo puedo detectar que estoy en zona de confort en este caso?

Para mi es de gran ayuda recuperar las tareas que siempre están ahí, importantes pero no urgentes. De todas formas hay una serie de indicadores que te pueden ayudar:
  • Tienes siempre tareas pendientes de hacer, importantes pero no urgentes, y que implican directamente sobre un equipo de profesionales en un proyecto.
  • Tienes tareas que “sólamente” te hacen crecer a ti profesionalmente, con nuevos conocimientos o habilidades.
  • No adquieres nuevo conocimiento ni competencias o no lo consolidas
  • Estás muy cómodo haciendo tus tareas y no tienes ninguna que te haga ir más allá de tu día a día. No tienes inquietudes en aquello que haces.
  • Te agota tener tareas pendientes que realizas… ¡Porque no te has puesto!
  • En un momento dado, la tarea se convierte en urgente y la haces, pero no lo suficientemente bien. Solemos excusarnos con el tiempo disponible o otros aspectos ajenos a nosotros…
  • Tienes tareas de mejora, pero no se pueden realizar por falta de “recursos.” No son imprescindibles para que el proyecto avance y aplicamos aquello de: “si algo funciona, no lo toques”.
  • Sabes que debes hacerlas.
Creo que debemos controlar muy bien nuestra zona de confort. Sin quererlo y sin intención, podemos perjudicar al equipo, proyecto, cliente y organización. Estar en la zona de confort puede acarrear tener que salir de ella a marchas forzadas en un momento dado y tener que acabar haciendo lo que debías hacer antes, pero de mala forma.
Estar en la zona de confort no es aquello que haces, sino lo que dejas de hacer.
Usando la matriz de importancia vs urgencia podemos caer en la trampa de focalizar en el corto plazo. Si controlas este aspecto, es una muy buena herramienta… Pero ojo con la confortosis 😉 Pregunta de auto-reflexión: ¿Tienes tareas pendientes de medio plazo a las que puedes dar urgencia?]]>

2 Comments


Manuel Reyes
09/09/2016 at 16:04
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Me siento feliz con lo que hago puede o no puede ser una zona de confort lo interesantes es eso ser feliz independiente de lo que hagas


Dani Pàmies
09/09/2016 at 16:17
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Hola Manuel!
Totalmente de acuerdo. Ser feliz y hacer feliz a los que están a tu alrededor. Jean Paul Sartre decía : «Felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace».
Muchas gracias por tu comentario!


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