Hacerte tuyas las necesidades de tu cliente

Hacerte tuyas las necesidades de tu cliente

Responder a una necesidad del cliente Responder a una necesidad propuesta por el cliente significa centrarse en aquello que te ha pedido. Intentar buscar la mejor solución posible. Una vez tenemos la solución y el cliente la ha aceptado, pasamos a su planificación, ejecución y cierre. Si en el momento del cierre el proyecto cumple las expectativas iniciales o aquellas que han ido surgiendo, habrá sido un éxito. Pero te hago las siguientes reflexiones, ¿ha solucionado el cliente el problema que creía solucionar con el proyecto inicial? ¿o ha ido descubriendo nuevos problemas que tiene a medida que iba avanzando? ¿podríamos haberlo ayudado desde un inicio y aportarle una mejor solución? Desde mi punto de vista podríamos haberlo ayudado mucho más con una simple acción, haciéndonos el problema nuestro.

Hacerte tuya una necesidad de tu cliente

Hacerte tuya la necesidad va más allá de dar respuesta a lo que espera nuestro cliente de nosotros. Significa intentar sobrepasar las expectativas que ha creado sobre ti y el proyecto. Significa poder encontrar una solución que va más allá de su propia visión. En el momento que te haces tuya una necesidad de cliente intentas comprender cuál es el problema real. Entiendes el escenario, el negocio y aportas cómo tu y tu equipo aplicaríais la idea del mejor modo posible, de forma totalmente alineada con el proyecto.
Una vez te has hecho tuya la necesidad del cliente, puedes plantear una solución a otros niveles que afecten directamente sobre su negocio. Si lo haces, seguro que te encuentras a un cliente agradecido y dispuesto más que nunca a arrancar el proyecto.
Una vez planificado y arrancado, a lo largo del proyecto puedes aplicar los diferentes puntos de vista que entendiste mientras te hacías tuya su necesidad y te permite abordar posibles problemas de forma diferente, quedando patente que el cliente eres tu mismo y estás totalmente alineado. Estarás igualmente a expensas de haber cumplido con todas las expectativas del proyecto, pero tendrás muchas más herramientas para hacerlo y más garantías de obtener un buen resultado.

Cuestión de actitud

Desde mi punto de vista es “simplemente” cuestión de actitud. Y digo simplemente porque no todos los proyectos son igual de motivadores ni puedes conectar de igual forma con todos los clientes, pero estoy seguro que si pones un poco de empeño en intentar entender su necesidad y hacerla tuya, podrás darle la vuelta a la situación e, incluso, encontrar el proyecto más motivador. Otro tema es saber cómo encontrar las necesidades de tu cliente ;-)]]>

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*