¿Ser bueno o ser cada vez mejor?

¿Ser bueno o ser cada vez mejor?

confortosis. Resumiendo, esta afección consiste en estancarse en su zona de confort – ajeno a cualquier tipo de aprendizaje – y puede perjudicar tanto a un individuo, como a un equipo o a una empresa entera. Hoy me gustaría hacer un paralelo entre la confortosis y el trabajo de Heidi Grant Halvorson (en adelante HGH), en concreto con su libro titulado “Las 9 cosas que la gente exitosa hace de manera diferente” (Nine Things Successful People Do Differently). Esta doctora en psicología social se ha especializado en la denominada “ciencia de la motivación” y ha desarrollado un concepto que cualquier inusual debería conocer… Esta fórmula casi mágica 😉 se basa en lo que podríamos llamar “un cambio de chip” que, aunque pueda parecer insignificante, tiene todo el sentido del mundo a la hora de desarrollar nuestra creatividad.

Este pequeño cambio mental consiste en focalizar tus objetivos en ser cada vez mejor en lugar de simplemente ser bueno… ¿Ves la diferencia?

2 tipos de objetivos diferentes

HGH define los dos tipos de objetivos de la manera siguiente:
  • Foco en “ser bueno”: poner el énfasis en demostrar que puedes y sabes hacer algo.
  • Foco en “ser cada vez mejor”: poner el énfasis en desarrollar tus capacidades y aprender a dominar nuevas habilidades.
Probablemente estarás pensando que el primer enfoque no suena tan mal… De hecho, nos han educado así, ¿verdad? Pues resulta que centrarse en “ser bueno” limita nuestro potencial creativo de forma drástica. Las investigaciones de HGH son inequívocas:
Al querer demostrar nuestra capacidad al resto del mundo, nos sentimos obligados a entregar un trabajo impecable siempre, lo que nos provoca ansiedad y nos incita a reducir nuestro marco de competencias.
Es lógico: si lo que “produzco” tiene que ser perfecto para probar al resto del mundo que yo también “valgo algo” y para que me consideren, entonces me limitaré a hacer lo que se me da bien y tengo controlado. Peor aún: si obtengo muy buenos resultados haciendo algo y desarrollo cierta notoriedad en ese campo, lo más probable es que acabe huyendo de los retos difíciles y me niegue a hacer cualquier cosa para la que no pueda garantizar un rendimiento excelente. ¿Para qué arriesgarme a perder el reconocimiento de mis pares? ¿Te das cuenta? Poner el foco en “ser bueno” cierra la mente. Porque una vez que lo eres, no quieres probar nada nuevo. Podría ser embarazoso. Aprender se convierte en algo incómodo en lugar de estimulante.

Ahora, prueba con “ser cada vez mejor”…

Centrarte en ser cada vez mejor es totalmente diferente. Te empuja fuera de tu zona de confort y fomenta el crecimiento, no la perfección. Aquí tienes algunos de los beneficios más destacables:
  • Abrir tu mente a nuevas oportunidades: que sea cambiar de trabajo, mudarte a otro país, tener hijos… Todos los retos importantes de nuestras vidas, tanto profesionales como personales, requieren humildad y coraje. En el 90% de los casos no sabemos cómo haremos las cosas que nos proponemos, pero centrarnos en mejorar en vez de ser buenos nos permite estar dispuestos a aprender para que estas cosas sucedan.
  • Concretar y explotar la mayoría de tus ideas: si esperas a que tus ideas sean perfectas para aprovecharlas, poco harás con ellas. Al aceptar que tu trabajo sea mejorable y al considerar el error y la imperfección como parte del camino, al final realizarás más cosas.
  • Sentirte libre: de pedir ayuda, de equivocarte, de cambiar de opinión… en fin, de ser humano 😉
Seguramente la mayor parte de la gente que padece confortosis se focaliza en ser buena en vez de ser cada vez mejor. La perfección es su criterio y el aprendizaje su peor enemigo. Para todos ellos, – y para todos los demás también porque nunca sobran las buenas referencias 🙂 – acabaré este post con una cita del brillante crítico y escritor británico John Ruskin:
Desterrar la imperfección es destruir la expresión, oponerse al esfuerzo, paralizar la vitalidad.
Toma ya… :-)]]>

3 Comments


Pere Rosales
27/01/2016 at 09:31
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Qué bueno Mathilde, felicidades! Un buen remedio para la confortosis ?


Dani Pàmies
01/02/2016 at 15:09
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Me encanta Mathilde! Cuanta razón!!!! Y no me imagino a alguien así trabajando dentro de un equipo… Qué horror!! 🙂


Alexander Rodríguez
16/04/2020 at 20:44
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Filosofía para la vida…


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