Profesionales permanentemente conectados

Profesionales permanentemente conectados

Exconectados” , en los que la identidad digital y la connexión con el resto del mundo a través de los medios digitales (entendiendo que el teléfono no lo es), desaparece. Creo que estar “desconectado” es una opción. Siempre hablando desde el punto de vista profesional, no diré que ni buena ni mala, porque siempre depende de las situaciones que cada uno vive.

La conexión y desconexión de tus redes de conocimiento y contactos depende de cada profesional. Estar conectado no debe convertirse en un estilo de vida, más bien una herramienta que te ayuda en ella.

Usando el interruptor

Pon el interruptor a “off”. Dejemos de estar conectados. Prueba a hacerlo durante un día y usa ese tiempo para poder inspirarte y hacer una pausa en tu día a día. Verás que los proyectos, si están bien ajustados, siguen evolucionando. En el artículo “¿Cómo aprendemos?” , Pere ya comenta la importancia de aspirar a nuevo conocimiento. Pero también de compartirlo y aprender de ello.
Cada vez que comparto un proyecto, una idea con profesionales del equipo, hacen que sea más rica.
Cuando vuelvas a poner el interruptor a “on” para estar conectados, intenta aplicar todo aquello que has podido aprender durante el tiempo de inspiración. De este modo verás cómo existe un retorno de la inversión de ese tiempo. Si además lo compartes, mantendrás una línea continuista y enriquecedora de ese tiempo.

Ejecutando proyectos en “modo avión”

Otro escenario es cuando estás participando en un proyecto. La flexibilización de los horarios y las diferentes localizaciones de los talentos profesionales hace que cada vez más se necesite estar conectado. Los equipos se virtualizan parcialmente y se requieren herramientas de coordinación de los mismos. Ya en mi artículo de hace un tiempo “La comunicación en equipos virtuales” mencionaba que la clave para que este tipo de equipos funcionara es la comunicación… como también lo es en toda relación donde intervengan dos o más personas, tanto a nivel profesional como personal. Pero esto es una arma de doble filo. Hay profesionales que usan la flexibilidad y la comunicación para intentar demostrar que están realizando aquellas tareas que deberían realizar. Las usan para justificar su tiempo. Son como aquellos profesionales que acuden a la oficina para pasar sus horas y luego, irse a casa. Una ejemplo práctico de verlo es cuando se producen comunicaciones de “ahora para ya”. Cuando esto sucede suele ser por falta de previsión y planificación. Y ahí es de vital importancia la planificación y gestión de proyectos.
Me he encontrado con directores de departamento que se sientan al lado de sus empleados para finalizar una tarea concreta.
Cuando esto sucede, el equipo pierde la confianza. Y suele suceder en mandos intermedios. Pero la confianza no se genera demostrando que haces tareas, sino haciendo que las tareas hagan avanzar los proyectos.

Usando los canales adecuados

No has de demostrar tu valor por tu presencia, sino por tus resultados. ¿Cómo se mueven los proyectos en los que participas? ¿Cómo haces tu para que estos proyectos se muevan? ¿Crees que los proyectos dependen de “los otros” profesionales que participan? Cuando comunicas a altas horas de la madrugada o por canales no “formales” ¿delegas o resuelves problemas? ¿Cómo compartes aquel conocimiento que has adquirido durante tus horas profesionales? ¿Cómo adquieres el conocimiento? Una buena forma de estar conectado es establecer horarios y usar cada canal con el para un objetivo concreto. Por ejemplo:
  • Redes sociales corporativas: para compartir el conocimiento dentro de la organización y hacer que forme parte de la misma.
  • Mail o sistemas de gestión de la comunicación: Para enviar la información a uno o varios profesionales y que respondan en el momento en que puedan hacerlo, usando el sistema de priorización por proyecto / cliente.
  • Sistemas de comunicación escrita inmediata (tipo Whatsapp): Para comunicaciones inmediatas, que necesites respuesta en ese momento y que si no la tienes, pierdes una oportunidad. Aunque sabes que esa oportunidad es muy probable que vuelva.
  • Sistemas de comunicación inmediatos (tipo teléfono): Para comunicaciones inmediatas, urgentes, que requieran de negociación o seguimiento concreto.

Estando conectados permanentemente

Cuando estas conectado, estás expuesto a la interrupción. Y las interrupciones es aquello que debemos de saber gestionar adecuadamente. Si tu vida se vuelve en un estado de conexión permanente puede llegar a ser adicción. Como el que lo es para el trabajo, el workaholic. Siempre existen las urgencias y problemas a resolver con prioridad alta, pero sólo pueden ser la norma en entornos susceptibles a ello. En ese caso, los profesionales son los que habilitan los canales pertinentes en todo momento. Y allí están, para responder de forma inmediata.
No es cuestión de estar conectado o no. Es cuestión de cómo adquieres el conocimiento y la información y cómo lo compartes. Tanto fuera como dentro de un proyecto.
Pregunta de autoreflexión: ¿Tu equipo se nutre del conocimiento que adquieres en los eventos que participas?]]>

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