Plantas trepadoras y crecimiento profesional

Plantas trepadoras y crecimiento profesional

tengas un reto que te haga crecer y que la organización esté preparada para ello.

Estructuras para el crecimiento profesional

Las plantas trepadoras (al contrario que las enredaderas) no necesitan estructuras artificiales para crecer. Se adhieren a aquello que encuentran en busca de más luz. Y esto les hace crecer. De la misma forma, crecemos profesionalmente. No necesitamos ningún tipo de estructura porque creceremos en base a la cultura organizacional en la que estemos y las posibilidades que nos permita desarrollar. Pero cuidado, porque de esta forma, sin estructura en la que crecer, puede que lo hagamos de forma incorrecta. Las plantas trepadoras crecen sobre otro tipo de plantas, ganando la luz y haciendo que las otras mueran. Lo mismo puede pasarnos a nosotros.
Creo de vital importancia que las organizaciones tengan estructuras orientadas a sus profesionales, alineando objetivos de negocio, con valores y crecimiento profesional.
Las plantas enredaderas necesitan de estructuras artificiales como guía por dónde crecer. Las estructuras de las que hablo no son éstas. Hablo de soportes y ayudas que hagan que nuestro potencial pueda alcanzar su máximo esplendor dentro de la organización.

Algunos elementos básicos

No voy a hablar de aspectos que ayudan a crecer a las personas en el entorno laboral, porque ya lo hemos hecho en otras ocasiones. Ahora, me gustaría resumir en dos los elementos que denotan que hay una cultura organizacional basada en las personas. El primero de ellos son las figuras de mentor y coach. Pueden ser directivos, compañeros o profesionales externos. Pero creo necesario tener figuras en la que puedas ver reflejados aspectos que deseas para ti. Profesionales que te permitan despejar dudas o darte “insights” que te hagan crecer. Que recuerdes toda tu vida profesional. De igual forma, tener a tu lado a personas que te hagan rendir al máximo. Que puedan ayudarte a ponerte objetivos un poco más exigentes de lo que serían estando en tu zona de confort. El segundo elemento va de organización del trabajo. Es necesario que proteja a los profesionales de tal forma que no caigan en errores habituales de muchas organizaciones. Excesos de horas de forma continua, tareas de baja calidad, “reworking”, un porcentaje alto de tareas no alineadas con las expectativas profesionales de crecimiento, soledad, sobre-esfuerzos continuos, dejar de adquirir conocimiento o no adquirir competencias profesionales… son algunos de ellos.

Párate, reflexiona y actúa.

Creo que es fundamental que paremos a pensar en qué funciones nos gustaría desempeñar dentro de nuestra organización y de qué carecemos para realizarlas. Establecer objetivos a corto, medio y largo, elaborar un plan y ejecutarlo para llegar a nuestra meta. Pero aún más importante es reflexionar sobre si lo podemos hacer en la organización en la que estamos. Si para llegar a desempeñar esas funciones, debemos dar pasos que no estamos dispuestos porque nuestros valores nos lo impiden. O simplemente, el desgaste que nos va a conllevar en todos los aspectos, tanto profesionales como personales, va a acabar con nosotros dada la falta de estructuras. Ahora te pregunto a ti, al igual que hice a mi amigo, ¿la organización en la que estás tiene esas estructuras? ¿y la que quieres ir? Y si tu organización actual las tiene y no has crecido profesionalmente como has querido ¿sabrías decirme las posibles causas?]]>

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