Pilotos que ayudan a ganar

Pilotos que ayudan a ganar

¿Qué entendemos por un piloto? Una versión reducida y limitada del proyecto real, pero con suficiente representatividad como para comprobar que funciona, y extrapolar los datos para acometerlo en toda su extensión después de la prueba. Para que un piloto sea un éxito, es necesario estar convencidos que la oportunidad lo vale. No sirve de mucho hacer pilotos de proyectos en los que no vemos muchas probabilidades de éxito. Quizás el elemento más importante en el éxito de un piloto sea la formación del equipo. Deben ser colaboradores entusiasmados por el proyecto, ya que esa ilusión será necesaria más de una vez cuando las cosas no salgan como esperamos, debe ser también gente creativa, acostumbrada a sistemas inmaduros y a probar cosas que quizás no funcionen a la primera. Seth Godin advierte sobre este tema de este modo:

‘El mayor enemigo del cambio y del liderazgo, no es un ‘NO’. Es un ‘TODAVÍA NO’. El cambio casi nunca falla porque es demasiado pronto. Casi siempre falla porque es demasiado tarde.
No hay piloto de éxito sin un líder que lo represente lo defienda y tenga el respeto y la autoridad del resto de miembros del equipo, que suelen ser personas procedentes de diversos departamentos de la empresa. Al margen de esto, iría muy bien tener en el equipo a un miembro más senior para contrastar puntos de vista y enriquecer las decisiones. Algunos miembros del equipo pueden no estar en el mismo lugar físico, eso no es un problema para que funcione, pero es necesario tener una discilplina de ‘reporting’ y documentación para que todo el mundo beba de la misma fuente.

Los pilotos tienden a desviarse, para eso estamos nosotros…

Una vez que tenemos el equipo formado llega el momento de iniciar el proyecto. La dirección tiene que mimar mucho los resultados de éste y facilitar su avance, especialmente al inicio, y cuando surje algún problema. Dentro de la rutina del piloto, el equipo debe tener un calendario prefijado de reuniones informativas donde aportará un informe, con los resultados obtenidos en comparación a los previstos. La mayoría de ocasiones los proyectos se alargan en plazos y en presupuesto, por ello es bueno siempre establecer un margen de contingencia en presupuesto y en tiempo al que podamos recurrir en caso de desajuste. Es decir, no hay pilotos automáticos en este caso. Por cierto, mírate este video como un buen ejemplo de lo que podría haber comenzado como un piloto y ha acabado en el mercado. El cliente dirás al final si es una innovación creativa o no.

Si el piloto falla, también es correcto

Si el piloto demostrara que el proyecto no es viable, hay que felicitar igualmente al personal implicado porque su trabajo ha servido para evitar la pérdida de un tiempo y un presupuesto muy valioso.Por último, hay que animar al equipo a que propongan una alternativa y que documenten lo aprendido para poderlo tener en cuenta en el futuro.
Hacer un piloto no es hacer una simple prueba, es emular una situación real sin poner en peligro todos los costes asociados.
Un piloto es la solución ideal para empresas qe necesitan estar muy seguras de algo antes de hacerlo, aunque no debemos olvidar que un piloto siempre es un coste añadido y una demora en la implantación de la solución final.

¿Cuándo usar un piloto y cuándo no?

Si existen indicios suficientemente sólidos para lanzar el proyecto en pleno, un piloto sería una completa pérdida de tiempo y de dinero, por lo que para tomar la decisión de si vamos adelante o no con el piloto, nos irá muy bien usar una matriz de ventajas e inconvenientes y analizar a fondo sus implicaciones. Pero no olvidemos lo que ya hemos comentado más de una vez. La velocidad es un valor clave en cualquier estrategia competitiva. ¿Has participado o liderado alguna vez un piloto? ¿Cuál es tu experiencia? Cuenta, cuenta… ;-)]]>

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