La cultura del fallo

La cultura del fallo

Picasso antes de pintar su cuadro “Las señoritas de Aviñón” lleno ocho libretas de bocetos preliminares? Bienvenidos al fascinante mundo de la cultura del fallo. Los errores y los falsos comienzos forman parte del proceso de intentar obtener grandes ideas y si lo que estamos buscando es innovar deberemos ponerlos en la ecuación de nuestro proyecto. Personalmente creo que es importante fijar tres ideas claves:

  • Probar ideas que fallan para encontrar las que funcionan.
  • Reservar recursos para el proceso de testeo y error.
  • Mantener la motivación.
Es el último punto el más vital en este proceso, desgraciadamente el fallo no es una actitud corporativa (sobretodo en los tiempos actuales) típica, pero los directores más inteligentes y los equipos mejor preparados entienden que el fallo forma parte de la innovación. La pregunta clave es entonces…

¿Cómo tenemos que tratar el fallo para mantener la motivación?

Se pueden recompensar el éxito en trabajos en los que se trata de cumplir con un objetivo específico (construir una casa, instalar un programa de software,…) pero cuando se trata de trabajos en los que la producción se basa en la elaboración de nuevas ideas tenemos que empezar a plantearnos la implantación de una “Cultura del Fallo” dentro de todas las organizaciones. Si lo que estamos buscando es innovar a largo plazo tenemos que ser conscientes que durante el camino vamos a experimentar todo tipo de sensaciones y no siempre positivas pero si lo que queremos mantener es la acción y la actividad de todos los implicados podemos establecer métricas que ayuden a medir el fallo (número de prototipos realizados, proyectos fallidos, ideas aportadas, …) como parte de un plan de incentivos que nos ayuden a evangelizar en nuestra cultura del fracaso:
  • Mentalizar a todos los involucrados que no aplicar todas las ideas en el intento es peor que el fallo.
  • Aprender de los errores pasados para no volver a cometerlos (memoria del fracaso sino existe en tu empresa deberías solicitarla ahora mismo!).
  • Comunicar los errores como política de comunicación corporativa (ni es posible calcular el coste de ocultarla al resto de empleados)
  • Contratar a personas que hayan fallado de forma inteligente.
Otro aspecto importante para mantener la motivación es la tipología de incentivos que vamos a implementar, porque se trata de motivar para obtener resultados a través de la implicación, personalmente creo que hemos de apostar por una política de recompensas intrínsecas que ayuden a mantener el nivel de motivación necesario y ayuden a potenciar la creatividad fomentando las ganas de descubrir convirtiendo la innovación en un hábito para superar el fracaso. Otro aspecto importante dentro de la cultura del fallo es la optimización de los recursos (estoy hablando de dinero y el fallo es caro) que nos permitirá poder pivotar sobre nuestra idea inicial ayudándonos a superar nuestros errores o las miopías que hayamos podido realizar. En este punto considero que lo más importante es:
  • Ajustar el plan de acción.
  • Gastar los recursos con cuidado (ten previsión de varias tentativas).
  • Administrar el tiempo (el bien más preciado de este mundo).
  • No generar expectativas, el fracaso ataca directamente a la confianza que proyectas.
Aunque suene inusual, apostar por el fallo puede suponer la consecución de interesantes objetivos para el futuro. Mientras te dejo con la historia de Mr. Tembo y su intento de llevar a cabo su misión. ¡Feliz semana y muchos libros y rosas para Sant Jordi! ]]>

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