Internet killed the radio star

Internet killed the radio star

Corría el año 1981 cuando los Buggles ya nos avisaban en su tema “Video killed the radio start” que algo estaba pasando en la música. La vieja radio-fórmula se estaba muriendo y entrábamos en la era del videoclip, de la imagen, de la MTV (paradójico que el primer clip que emitieron fuera el de los Buggles).

Nadie nos avisó hacia el año 2000 que las cosas volverían a cambiar, nadie pensó que las listas de éxitos se iban a desfragmentar con la entrada de las descargas digitales,  con nuevos formatos y artefactos para escuchar música o que Apple si iba a convertir en el primer ‘retail’ en la venta de música.

Demasiadas veces se ha culpado de forma injusta a la red de modificar el negocio de la música y de ser el causante de la crisis que ha afectado a esta industria en los últimos años. Pero yo digo que No y lo voy a demostrar con tres ejemplos de cómo se pueden hacer las cosas bien:

Radiohead: ¿y tú cuanto estás dispuesto a pagar?

Radiohead han sido uno de esos grupos que han tenido una carrera atípica (o quizás deberíamos decir inusual). Empezaron a principios de los 90 con un pop ruidoso que los llevó hasta lo más alto de las listas del Reino Unido. Cuando estaban en su momento de mayor éxito empezaron a asumir nuevos retos: volvieron su música más compleja y experimental y para el lanzamiento de su séptimo disco, “In rainbows” decidieron dejar de trabajar con su discográfico y distribuirlo de forma directa.

La primer distribución del disco se produjo a través de la red con una campaña clara y agresiva: y tú ¿cuánto estás dispuesto a pagar?. El usuario podía llegar a descargarse el disco de forma gratuita (sólo pagaban gastos de distribución), de esta forma se produjeron el día de su lanzamiento 1,2 millones de descargas y la mayoría de gente (en torno al 90%) había pagado por el CD. Posteriormente la banda lanzó una edición física que fue número uno en todo el mundo.

Nine Inch Nails: lanzamiento con licencia Creative Commons

Trent Reznor es el genio que se encuentra detrás de esta banda, su música es una mezcla entre metal y sintetizadores y arrasan en los Estados Unidos.

Al finalizar su contrato con Interscope Records, anuncian su intención de no volver a trabajar con ninguna discográfica.

El 2 de abril de 2008 lanzan su disco “Ghosts I-IV” un disco conceptual a través de su sitio web con licencia Creative Commons del tipo ‘Attribution non-commercial share alike’: permite que cualquiera pueda usar o alterar el material sin ánimo de lucro siempre y cuando se mencione al autor y el trabajo resultante se distribuya con una licencia similar.

El disco se lanzó desde la página web del grupo y en diversos formatos: en descarga digital se lanzó una miniversión de forma gratuita (se distribuyó de forma legal a varios trackers de bittorrent) y la versión normal al precio de cinco dólares la descarga, asimismo se pre-comercializó la versión física en varios ediciones también que incluían una versión de Luxe (al módico precio de 75 dólares) y una versión ultra-deluxe de 300 dólares la unidad y limitada a 2500 unidades.

A la primera semana de lanzamiento ya se contabilizaban unas 750.000 descargas digitales (en torno al 1,5 millones de dólares) y lo más sorprendente de todo es que las 2.500 ediciones que se lanzaron de las versiones en formato físico se agotaron en menos de 30 horas de su lanzamiento.

Wilco: siempre pensando en el fan

Wilco y Jeff Tweedy son una de mis debilidades (sino los conoces deberías estar buscando ya su increíble “Yankee Hotel Foxtrot). Uno de los rasgos que han definido la carrera de este grupo es la calidad que mantienen en todas sus entregas cuidando todos los detalles para intentar contentar a sus fans.

En el año 2005, probablemente obligados por una compañía que les presionaba para sacar material nuevo, sale al mercado el único disco oficial de la banda “Kicking Television: Live in Chicago”. Tweedy nunca ha sido un tipo fácil y jamás se ha casado con nadie, y ante este lanzamiento no dudo en atacar a su discográfica y acusarles de querer engañar a sus seguidores con un disco que no representa la experiencia de wilco de tocar en directo.

La banda reaccionó grabando y distribuyendo todos sus conciertos desde su tienda online (Roadcase) al precio de 9 dólares y con un sonido trabajado y editado de forma que cualquiera pueda conocer como es un concierto de Wilco.

Bastan estos tres ejemplos para demostrar que internet no es el enemigo de la música,  es necesario entender que la distribución ya no es el negocio de la música y que compartir y distribuir hace que los fans se sientan más reconocidos y apreciados por las bandas.

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