De la gestión por tareas a la gestión por retos

De la gestión por tareas a la gestión por retos

Cuando se gestiona por tareas, el equipo puede ejecutar sin entender. Gestionar por retos implica entendimiento e implicación. Cuando estudié el Master en dirección de proyectos certificado por el PMI, una de las herramientas que nos enseñaron y que más importancia se dio fue el desglose del trabajo en tareas para poder realizar una planificación, un posterior seguimiento durante la ejecución, y el control adecuado de avance de tareas y presupuesto. Pero nadie nos enseñó que la clave de los proyectos es la gestión y liderazgo de las personas. No basta con una matriz de stakeholders para poder hacerlo. Y para gestionar y liderar personas pienso que deben existir retos. Retos que permitan hacer crecer profesionalmente a las personas y crecer en valor para el proyecto.

El peligro del desglose de tareas a bajo nivel

Desglosar el proyecto en tareas hasta el mínimo detalle es una arma de doble filo, y más cuando las tareas no son especificadas por los miembros del equipo, sino por un project manager. El resultado de gestionar por tareas suele ser el micromanagement. Ya he hablado de éste en más de una ocasión y qué consecuencias tiene. Algunas herramientas comunes de gestión de proyectos, como Microsoft Project, nos permiten asignar las tareas directamente a “recursos” una vez las tenemos definidas. Y, de paso, controlamos lo que tardan en hacerlas, el tiempo de espera y el avance. No parece mala idea… Pero no esperes que el profesional al que has asignado la tarea haga algo diferente. Y si lo que presenta no acaba de ser aquello que esperabas, no desesperes. Seguramente no es que tengas un mal profesional, sino que a la hora de especificar, no has tenido en cuenta factores que, a la hora de la realidad, se han producido en el proyecto.

¿Definir el proyecto por retos?

A mi me gusta pensar en los objetivos que debemos cumplir. En el trabajo en equipo para poderlos alcanzar y en cooperación de los profesionales expertos para poder definir el alcance y el tiempo de proyecto.
Antes de establecer objetivos, prueba a lanzar los retos que crees asociados y espera una propuesta. Puede que los objetivos sean diferentes a los que pensabas pero, seguramente, mucho más enriquecedores.
Como puedes imaginar, no es incompatible con el peligro del desglose de tareas a bajo nivel. Sólo hace falta trabajar en equipo. Pero el trabajo en equipo no nos salva de los imprevistos. De cambios que suceden a lo largo de los proyectos. Trabajar en equipo nos ayuda a dar solución a problemas complejos con menos riesgos. A la hora de definir objetivos, estamos dando marco de actuación. Cada uno de los objetivos puedes desgranarlos en grandes hitos, con una fecha acordada por el equipo. A partir de aquí, debe ser el equipo el que se comprometa a alcanzarlos. Puede ser mediante metodologías “agile” o no. Ellos deciden 😉

Trabajando en la misma dirección

Creo que este es un buen camino para que cada profesional proponga, sea proactivo y marque una pauta de actuación. De este modo, aportará el máximo valor para el proyecto.
Trabajar en equipo no es dividir el trabajo y cada uno que haga su parte, de forma coordinada, es trabajar en la misma dirección.
Seguramente, a la hora de realizar la reunión, los resultados tampoco acaban siendo aquello que el director espera (o igual si), pero lo que estoy seguro es que el valor aportado al trabajo realizado será muy superior. La sorpresa puede ser muy grata. Pregunta de auto-reflexión: ¿Qué se nos da mejor en mi equipo, trabajar por tareas, o por retos?]]>

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Déjate sorprender...

Gestionar el consentimiento de las cookies

Para ofrecerte la mejor experiencia de uso, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento a estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.

Funcional

Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.

Estadísticas

El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin una requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de su proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarlo.

Marketing

El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en un sitio web o en varios sitios web con fines de marketing similares.