¿Es necesario guardar el contenido bajo llave?

¿Es necesario guardar el contenido bajo llave?

¿Y porqué os cuento todo esto? El acceso a toda esta cantidad de información puede llegar a ser un arma de doble filo. Uno de los principales problemas que se planean actualmente, tanto para autores como para usuarios es la del correcto uso de dicho contenido. Porque si bien es cierto que en la red podemos encontrar mucha información, esa también tiene una propiedad (autoría). Saber utilizar todo lo que está a nuestra disposición es crucial, pero sobretodo evitar malas praxis harán que a todos se nos reconozca por nuestro trabajo. Y es que según la Real Academia Española

plagiar es copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias.
O dicho de otra forma, ‘el plagio es cuando una persona toma las ideas o palabras de otra persona y las utiliza en algún trabajo oral o escrito sin darle crédito a la persona cuyas ideas o palabras se están utilizando’ (Park, 2003, p. 471).

¿Cuál es la forma correcta?

Es muy frecuente (y enriquecedor) que antes de escribir queramos leer o familiarizarnos con el estado del tema que tenemos entre manos y conocer qué opiniones tienes los expertos. Pero lo cierto es que a menudo es demasiado fácil caer en la trampa del famoso ‘copy-paste’ en el momento en que encontramos algo bueno, cuando en realidad hay técnicas para poder incluir aquello que nos gusta, aportando valor a nuestro trabajo y dignificando el trabajo de la otra persona. Por eso hoy quiero explicarte, de forma concisa, las tres técnicas básicas que pueden ayudarte a no cruzar nunca la línea que separa un trabajo brillante de un trabajo plagiado:
  • La primera opción por la que te puedes decantar es la cita, muy útil si lo que quieres es introducir una teoría o idea específica propuesta por otra persona, o cualquier información específica que no sea de conocimiento público.
  • En segundo lugar tienes la opción de parafrasear. En este caso te resultará práctico si utilizas las ideas de otras personas pero las quieres expresar con tus propias palabras. Un consejo: en este caso es importante que en cuando tengas finalizada la redacción, compares cuidadosamente tu texto con el original para comprobar que estos no coinciden.
  • Finalmente será muy útil incluir las fuentes que te han servido de inspiración durante el proceso previo a la escritura. En este caso deben incluirse todas las obras ya sean de naturaleza escrita, audiovisual o sonora, imágenes, fotografías, etc.
Finalizando… Aunque muchas voces han querido insistir en que el plagio se limita solamente al contexto académico, otras muchas voces insisten en lo contrario. Y es que sea de una manera o de otra, crear es no copiar. En cualquier caso lo más lícito y honrado es reconocerle a cada uno lo suyo, también en el terrero intelectual. Porque la proliferación de información, la facilidad que nos brinda internet y la comodidad que nos da un ordenador no deberían justificar una conducta poco honrada. Quizás al contrario, deberían fomentar el intercambio de citas entre autores, entre profesionales y expertos.]]>

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*