Equipos de trabajo y orquestas

Equipos de trabajo y orquestas

no sabe lo que le espera… Ella es una chica totalmente inusual, de mente inquieta y muy proactiva. Quiere mejorar en todo lo que pueda, tanto a nivel individual como colectivo, lo que le permite ser fuerza de proposición de manera espontánea y sistemática. Una colaboradora de oro en muchos sentidos. Pero… Al parecer su empresa no piensa aprovechar este potencial. Resumiendo: ella hizo una serie de propuestas – basadas en lo que había experimentado en el terreno – que incluían a otros departamentos. Su propósito era mejorar el trabajo en equipo desde un punto de vista transversal. Una intención loable, ¿no te parece? Pues la respuesta fue algo parecido a “no te metas donde no te llaman”… Muchas empresas siguen aplicando métodos arcaicos y manteniendo organizaciones obsoletas. No han evolucionado culturalmente y se empeñan en valorar más el proceso que las personas. Un error muy grave que impide que nazca y se desarrolle la innovación vital.

Inspiración musical

Una buena fuente de inspiración para estas compañías podrían ser las Orquestas de Cámara que funcionan sin “conductor”. No tan pequeños como un cuarteto o quinteto, pero no tan grandes como una orquesta sinfónica completa, estos grupos desarrollan patrones específicos de interacción muy inspiradores para el mundo empresarial. La calidad de su música depende directamente de su capacidad para establecer una buena comunicación colaborativa en tiempo real. En una entrevista realizada por Allison Eck, los fundadores de la orquesta A Far Cry nos han dejado unas enseñanzas – en mi opinión – muy valiosas.
  • Adaptabilidad:

Los músicos de A Far Cry intercambian sus sitios a menudo, durante los ensayos y las representaciones. El hecho de cambiar de ubicación y posición (una vez sentado, otra vez de pie) les permite desarrollar una capacidad de adaptación importante y fomenta la cohesión, la confianza y la agilidad dentro del grupo. Al cambiar de sitio, los músicos cambian de roles y consideran su trabajo desde varias perspectivas, lo que abre su mente, alimenta su curiosidad y les mantiene alertas y motivados.
  • Empoderamiento:

Cada miembro del grupo sabe lo importante que es su trabajo individual para el resto de sus compañeros. No se satisfacen con ejecutar sus movimientos correctamente sino que pulen su interpretación hasta la perfección y con una convicción absoluta. Dan lo mejor de sí mismos cada vez y movilizan todo lo que les hace únicos y diferentes cuando tocan porque saben que esta es la manera de ayudar al grupo en su conjunto.
  • Compenetración y anticipación:

En la orquesta, los músicos nos sólo se siguen unos a otros, sino que tratan de anticipar las necesidades de los demás. Se conocen muy bien y – dicho de una forma coloquial – saben de dónde pueden venir los tiros, lo que les permite predecir unas cosas y prepararse para ellas en vez de reaccionar en vivo.
  • Consenso:

En vez de dejar que una única persona asigne los papeles para los conciertos, los miembros del grupo nominan a la persona que les parece más adecuada. Digamos que aplican valores democráticos… 😉
  • Observación y valoración:

Las comprobaciones de sonido forman parte de la rutina de cualquier orquesta. Esto significa que durante los ensayos, uno de los músicos se instala en el fondo de la sala en la que la representación tendrá lugar – o en los balcones por ejemplo – para tener una visión más objetiva del trabajo realizado, “vivirlo” como lo haría el público, valorarlo y formular una crítica constructiva. Está claro que este método podría ser benéfico para cualquier tipo de proyecto, artístico o no. Estas son unas de las buenas costumbres que, desde el mundo musical, nos podrían inspirar como profesionales. Aunque los grupos siempre necesitarán a un buen líder, me parece interesante destacar que la energía y la dinámica que hacen que unos equipos brillen debe venir de dentro también.
No sólo se trata de impulsar correctamente desde fuera, sino que cada miembro encuentre la forma de aportar valor al conjunto, escuchando, adaptándose, anticipando y comunicando de la mejor manera posible.
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2 Comments


Albert
14/09/2016 at 09:36
Reply

Muy, pero que muy de acuerdo en lo que dices. Lástima que en las organizaciones no suela atenderse a una recomendaciones tan obvias.


    Mathilde
    14/09/2016 at 09:43
    Reply

    Muchas gracias por tu comentario Albert. Esperamos que poco a poco, las cosas vayan evolucionando. ¡Para esto trabajamos! Seguimos 😉

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