El secreto de la buena colaboración

El secreto de la buena colaboración

David Bohm investigó las vidas de Einstein, Heisenberg y Bohr de manera profunda. Una de las cosas que aprendió fue que sus mayores descubrimientos se produjeron conversando, sencillamente. Conversaciones directas, abiertas y honestas. Nada más. Einstein y sus colegas dedicaron años a intercambiar ideas y opiniones que más tarde se convirtieron en los fundamentos de la física moderna. En todo este tiempo, ninguno de los tres trató de imponerse en ningún momento ni forzar nada. Siempre respetaron y tomaron en cuenta los puntos de vista de los demás, hasta conseguir una perfecta comunión profesional. Otros científicos de la época, en cambio, desperdiciaron sus carreras discutiendo sobre pequeños matices de opinión y promoviendo sus propias ideas a expensas de otras. Desconfiaban de sus colegas, ocultaban sus debilidades y se mostraban reacios a compartir abiertamente su trabajo. ¿Por qué algunos consiguen colaborar eficazmente y otros no? ¿Cómo Einstein y sus compañeros fueron capaces de evitar la desconfianza, las sospechas y mentiras que suelen contaminar cualquier intento de trabajo en equipo? Resulta que descubrieron y utilizaron un conjunto de antiguos principios de comunicación intragrupal griegos, desarrollados por Sócrates.

Koinonia

Se trata de siete principios establecidos por Sócrates para mantener un buen sentido del compañerismo entre sus pares filósofos. Lo llamó “Koinonia”, lo que – más o menos – significa espíritu de camaradería. Aquí los tienes:
  1. Establecer un diálogo.
  2. Intercambiar ideas.
  3. No discutir.
  4. No interrumpir.
  5. Escuchar atentamente.
  6. Aclarar tus pensamientos.
  7. Ser honesto.
Parece sencillo pero, ¿de verdad lo es? En mi opinión, la naturaleza humana no ha cambiado tanto y estas 7 reglas siguen representando un reto para la mayoría (incluyéndome yo misma desde luego).

¿Practicamos?

De hecho, el experto Michael Michalko insiste en la importancia de practicar la Koinonia en nuestras empresas hoy en día. Nos recomienda realizar pruebas pilotos con un pequeño grupo de trabajadores a los que vamos a pedir que hablen de lo que sea, respetando los siete principios. Tendrán que compartir sus experiencias y opiniones sin tratar de convencer o destacar, sin querer cambiar el punto de vista de los demás. Al no discutir ni interrumpir, y escuchar atentamente, deberán centrarse plenamente en las aportaciones de sus compañeros. Aclarando sus pensamientos, se liberarán de sus prejuicios y suposiciones erróneas para desarrollar una visión cada vez más imparcial. Al ser honestos, favorecerán la circulación de la información.
Siguiendo estos pasos, conseguiremos que todos colaboren de forma más eficiente, que la comunicación mejore y las ideas fluyan.
Y esto es lo que necesitamos para instaurar una verdadera cultura de innovación en nuestras organizaciones. Pregunta de auto-reflexión: ¿suelo practicar la Koinonia cuando trabajo en equipo aunque no sea conscientemente? ¿Hay algún aspecto que podría mejorar?]]>

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