El décimo hombre o cómo estar siempre alerta

El décimo hombre o cómo estar siempre alerta

Guerra Mundial Z. Todos los países están sumidos en una epidemia que está acabando con la humanidad, excepto Israel que construyó unas murallas para protegerse de los infectados, mucho antes de que el brote estallase. ¿Cómo lo consiguieron? Gracias a la regla del décimo hombre, que sostiene que:

Si en un grupo de diez hombres todos coinciden en algo de manera unánime, el décimo está obligado a asumir que los otros nueve están equivocados (aunque realmente piense igual) y debe hacer todo lo posible para probar el error.
Explica que esta fórmula es lo que permite la conservación de la sociedad, en tanto que evita que una equivocación de la mayoría provoque el fin de toda la comunidad.

Una herramienta de gestión empresarial

Resulta interesante considerar esta metodología como herramienta para la reflexión grupal, ya que se trata de un modelo que establece otro punto de vista en la argumentación. No consiste en aceptar una solución consensuada, sino que esta es puesta en duda constantemente y, por lo tanto, revisada. Con este sistema el equipo permanece atento ante posibles cambios del entorno o nuevos datos. No es necesario que esté compuesto estrictamente por diez personas, pueden ser grupos más grandes o más pequeños, lo importante es que se mantenga siempre la tensión y no se den por seguras las propuestas. El décimo hombre siempre debe tener una alternativa presente con tal de que la decisión final sea solida y haya pasado por varios filtros.
No siempre la resolución consensuada es la más acertada por lo que hay que estar abierto a otras soluciones y aprender que el error forma parte de la reflexión.

¿Qué aporta al equipo?

  • Evita la relajación del equipo ante posibles situaciones que se podrían haber prevenido, haciendo que desafíen sus propias ideas.
  • Las alternativas no se desechan sino que siguen formando parte del proceso de reflexión.
  • Se pone siempre en duda la solución consensuada, por lo que debemos defenderla y fortalecerla.
  • Puesto que podemos discutir soluciones con las que estamos de acuerdo nos obligamos a pensar fuera de la caja y a salir de nuestra zona de confort.
  • Podemos trabajar con alternativas imaginarias y extraordinarias para sacar conclusiones y aprender nuevas lecciones.
  • Fomenta la creatividad y el pensamiento alternativo dentro de la gestión diaria de la empresa.
Si dejamos actuar al décimo hombre conseguiremos desarrollar el modelo de reflexión, replanteándonos los paradigmas establecidos y pensando más allá de los límites. Para acabar, os dejo con esta fábula que refleja a la perfección la teoría:
En los años 60, durante la carrera espacial entre rusos y americanos, éstos se enfrentaron al desarrollo de un bolígrafo que pudiese servir a los astronautas para escribir en condiciones de gravedad cero. La NASA invirtió millones de dólares y no logró dar con la solución, en cambio los rusos ante el mismo problema utilizaron un simple lápiz.
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1 Comment


Nexx
23/09/2016 at 10:23
Reply

La película esta muy bien y la anecdota del décimo hombre es muy buena y cierto es que hace pensar en ello como protocolo de trabajo en la toma de decisiones. Sin embargo pienso que es un grano en el desierto ya que hoy por hoy nos estan bombardeando tanto con protocolos y rutinas de trabajo que llega un momento que este tipo de cosas pasan a ser “una mas”. Que si metodología Lean Office, que si coaching enfocado a dirección de equipos, metodos Quick Wins, GTD, etc.
En resumen lo del décimo hombre es una teoría interesante pero aparece en un momento de extrema saturación de modelos de toma de decisiones. Me lo apunto porque me gusta la idea y espero nos pueda ser de utilidad en alguna ocasión. Felicidades por el artículo.
Por cierto, con todos mis respetos la anecdota de la Nasa se sostiene debilmente, la solución del lápiz es muy obvia antes de gastarse un solo dolar.
Un saludo


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