Demasiados datos impiden la información

Demasiados datos impiden la información

big data y el business intelligence. El volumen de datos al que tenemos acceso se ha convertido en un activo fundamental a la hora de tomar decisiones y definir estrategias. Sin embargo, me pregunto hasta qué punto nos interesa disponer de tanta información… Las máquinas nos ayudan a procesar y analizar la mayor parte del contenido recolectado. Pero, ¿qué pasa con nosotros, los humanos? ¿De verdad estamos capacitados para gestionar semejante cantidad de información? ¿De verdad nos ayuda a tomar mejores decisiones? La respuesta es no. No siempre. Las consecuencias del exceso de datos pueden ser nefastas, tanto a nivel psicológico como sociológico.

A nivel psicológico

Ansiedad informativa: Así es como el autor Richard Saul Wurman define el estado en el que una persona se encuentra cuando existe un desfase entre lo que entiende y lo que cree que debería entender. En otras palabras, el bombardeo de información se convierte en un factor de estrés. Y el estrés, a su vez, disminuye nuestra capacidad para tomar buenas decisiones. Desinformación: Con tantos inputs, algunos datos pertinentes que deberían ser considerados pasan desapercibidos. Acaban sumergidos en la masa de los otros y, simplemente, no se toman en cuenta. Déficit de atención: La multitud de distracciones tecnológicas que nos llegan cada día (emails, llamadas, notificaciones, etc.) disminuye nuestro rendimiento. Son un claro enemigo de la productividad.

A nivel sociológico

Información compartida: Según Kenneth A. Merchant y Katharina Pick, los equipos comparten más la información conocida que nueva. Sólo el 18% de los datos conocidos por un único miembro de un equipo se suelen comentar durante las reuniones. Esta cifra sube al 46% cuando se trata de datos que la mayoría del grupo ya conoce. Pensamiento de grupo: Esta es una expresión que ha sido popularizada por Irving Janis, investigador en psicología de la Universidad de Yale. Se refiere al “hecho de que dentro de un grupo se desarrollan mecanismos que incitan a las personas a “acercar” sus puntos de vista, a desarrollar una cohesión que les lleva a adoptar posiciones irracionales”.

Otros factores

Existen otros factores que también tienen un impacto significativo en nuestra capacidad para procesar la nueva información:
  • La importancia cada vez mayor que damos a los datos predictivos en detrimento de los datos reales. En este sentido, el estudio de Tetlock sobre el poder «muy relativo» de las predicciones de los «expertos» es interesante.
  • Las motivaciones de la persona que transmite la información. Estas motivaciones son la causa de muchos fracasos de grandes proyectos corporativos.
  • La mala calidad de la información. ​​
En algunos casos pues, demasiada información mata la información. Antes de ahogar a sus colaboradores bajo montones de informes, análisis y otros «Cuadros de mando» con la loable intención de mejorar la toma de decisiones, los líderes deberían parar y preguntarse si es realmente imprescindible o no. Pregunta de auto-reflexión: ¿cómo se gestiona la información en mi empresa? ¿Tenemos suficiente, demasiada quizás? ¿De verdad le sacamos provecho?]]>

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

*