Convierte la matriz RACI en una herramienta útil

Convierte la matriz RACI en una herramienta útil

tipo RACI o RASCI? ¿La has usado para rendir cuentas o para desarrollar el proyecto de forma correcta? ¿Te ha resultado una herramienta realmente útil? Esta semana he tenido que acudir a mi biblioteca de herramientas para ayudar a un cliente en un proyecto de definición de procesos. Y sí, hemos vuelto a sacar esta herramienta llamada matriz de asignación de responsabilidades RACI, RASCI, VARISC, etc. según los roles que quieras usar.

¿Para qué sirve?

El objetivo de la herramienta es que quede bien claro quien interviene en el desarrollo de una tarea y cómo lo hace para actuar en consecuencia mientras se realiza (no siempre para pedir cuentas, que es lo que parece). Los principales roles (o roles iniciales) son:
  • quién realiza la tarea (R)
  • quién rinde cuentas (A)
  • quién puede ser consultado (C)
  • a quién se informa (I)
  • quién da soporte de desarrollo de la tarea (D).
A lo largo del desarrollo de las tareas, mediante esta matriz, puedes tener presente quién interviene de forma formal y te puede ayudar ya sea por conocimientos técnicos o estratégicos. Pero ojo con esta herramienta porque es sumamente sencilla de usar. Y es tan sumamente sencilla de usar como de liarte cuando la usas. Prueba de lo fácil que es liarla es ¡la cantidad de alternativas que puede tener la propia matriz y roles que puedes introducir!

¿Cómo puedo no liarme y que me sea una herramienta de utilidad?

Uno de los grandes problemas de la matriz es cuánto debo definir la tarea para asignar los roles. La matriz nos lleva a definir tareas a nivel de realización: quién o quienes van a realizar la tarea.
Llegar a grados de granularidad muy específicos de la tarea puede llevarnos a tener una cantidad inmanejable de matrices, útiles únicamente para rendir cuentas en caso que sea necesario.
No deseo a nadie el escenario de tener que acudir a una matriz de responsabilidades para rendir cuentas en un escenario como el descrito (muchas veces asociados al comando y control). Pero eso da para otro artículo entero… Para no liarme y que la herramienta sea de utilidad la uso en entregables a cliente (interno o externo) y adaptando los roles:
  • R: Responsable de la realización del entregable. Es la persona que se encargará de tener un equipo que pueda realizar el entregable según las necesidades del cliente. Puede hacerlo él o gestionar un equipo o subcontratar o aquello que se le ocurra para tenerlo tal y como se necesita.
  • A: Persona que lo valida, que tiene capacidad de dar el visto bueno final o no para seguir con el proyecto. Es el cliente que “compra” el entregable para usarlo.
  • C: Personas con conocimiento de sector, de proyectos, de aspectos técnicos, etc. que pueden pueden desatascar una situación comprometida y/o dar información de valor y al equipo que desarrolla el entregable.
  • I: Personas que tienen que estar al corriente del entregable: qué se ha hecho y cómo se ha llegado.
Enfocar la matriz al entregable me permite definir un grado de granularidad de forma fácil y consensuada con el cliente. Y por otra parte, nos permite llegar a usar (no en todos los casos) tanto metodologías tradicionales como agile dentro de un proceso definido sin causar graves conflictos :)]]>

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