Cómo salvar a tu empresa de la falta de comunicación

Cómo salvar a tu empresa de la falta de comunicación

feedback, ya sea negativo o positivo, a su equipo. Tienen miedo de que la persona reaccione de manera negativa ante sus comentarios; aunque el problema persiste cuando deben felicitar a alguien por el trabajo bien hecho. Este malestar se manifiesta de diferentes maneras, desde ignorar problemas reales hasta el punto de comunicarse únicamente vía email.

La importancia de comunicarse

Paradójicamente, las personas no pueden progresar si no reciben críticas constructivas. Si no hay una comunicación bidireccional de arriba a bajo, la gente deja de creer que puede marcar la diferencia y se convence de que es más fácil dejar pasar las cosas.
Existe una gran diferencia entre estar en la posición de líder y creer realmente que tu trabajo consiste en construir conexiones, expresar reconocimiento y cultivar nuevos líderes.
Un estudio realizado por 15Five en 2015, reveló que el 81% de los empleados de una muestra de 1000 empresas preferiría unirse a una compañía que valorará la comunicación abierta, antes que una que ofreciera beneficios tales como planes de salud, comida gratis o la afiliación a un gimnasio. Solo el 15% de los encuestados afirmó que en sus empleos actuales estaban haciendo un buen trabajo fomentando la honradez en la oficina.

Más allá de la transparencia

Es necesario disponer de la cultura correcta y de suficiente fortaleza personal para reconocer y apreciar a los demás de una manera que promueva la excelencia, y así ajustar la fuerza a través de la vulnerabilidad. A continuación, estableceremos una serie de pasos para conseguir una comunicación efectiva:
  1. Sé directo y amable. Hablar claro no tiene por que ser desagradable. Incluye ejemplos determinados de comportamiento deseado para explicar los problemas, en vez de hacer sentir mal a otra persona.
  2. Escucha. Lo idóneo sería que las dos partes implicadas en la conversación aprendieran mutuamente, y que entendieran la situación juntos.
  3. No te lo tomes como algo personal. Reconocer las emociones que estas sintiendo te permitirá relajarte en cualquier situación de estrés que puedas experimentar.
  4. Debes estar presente. No salgas corriendo después de mantener una conversación dura con un empleado. Haz un seguimiento más adelante para asegurarte que no has herido ningún sentimiento.
  5. Inspira grandeza. Asegúrate de que el receptor entiende que crees en ellos y en lo que pueden llegar a hacer.
Si lo hacemos correctamente, la retroalimentación puede crear un sistema de colaboración, una cultura de conexión y un cambio sostenible.
Ante la pregunta de ¿qué es lo que hace que haya grandes equipos y compañías?, la respuesta siempre acaba siendo la misma: la relación jefe/empleado. La verdadera comunicación funciona en ambos sentidos, no debe ser solo el líder quien dirija la conversación sino que los trabajadores también deben expresar sus frustraciones y compartir ideas sobre cómo mejorar los problemas. De esta manera se crea una cultura de transparencia donde los dos agentes implicados se sienten cómodos para decir lo que piensan. Como en cualquier otro tipo de relación, si hay una comunicación honesta y de confianza, los proyectos en común tienen más posibilidades de tener éxito.]]>

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