Cómo hacer una buena curación de contenidos

Cómo hacer una buena curación de contenidos

Jonas Edward Salk:

La recompensa del trabajo bien hecho es la oportunidad de hacer más trabajo bien hecho.
Empiezo contando esto porque muchos de los que estáis leyendo este post conocéis la importancia del buen contenido, que aporte valor y, además de entretener, nos mantenga al día . Actualmente el contenido lo inunda todo y, solo si es muy bueno, conseguiremos que la persona lo acabe leyendo. Emails, páginas web, posts, newsletters, claims de anuncios, blogs, etc etc. Realmente ¿a quién llega toda esta información?

¡Hoy vengo con buenas noticias!

Ya os presenté hace algunas semanas la figura del content curator. Aquél profesional, casi indispensable, en los entornos que han sabido reconocerle al contenido la importancia y el respeto que se merece.  ¿Y porque digo ‘importancia’ y ‘respeto’? Pues porque ya estamos en la era del cliente, el momento en que las personas entran en internet a buscar, leer e informarse de lo que van a comprar antes de hacerlo. Y si una organización se ha puesto las pilas y se ha dado cuenta de eso, posiblemente habrá ganado muchos puntos frente a otra, porque podrá darle al consumidor lo que busca, acerándose de una forma mucho más sutil que con el anuncio impositivo de toda la vida. Es lo que Mathilde nos explica: el cambio del push al pull.

Curar contenido

Conocer la importancia de una buena curación de contenidos es un buen principio. Es normal que todavía no estés muy familiarizado con este tipo de tarea, o sí. Pero vayamos por partes…

  1. ¿Qué es exactamente curar contenido?

Ante todo, cuando decidimos fortalecer nuestra presencia en internet mediante una estrategia centrada en el contenido, será necesario delimitar nuestro ‘campo de actuación’. Me explico. Si, por ejemplo, nuestro negocio está dedicado a los helados artesanos, tendremos que definir nuestra presencia dentro del sector. El publico al que nos dirigiremos querrá conocer todo lo que ocurre en el mundo de los helados artesanos y debemos mantenerlos al día. Por suerte tenemos muchas herramientas para ayudarnos a estar a la última: alertas de google, RSS (feedly), seguir a aquellas personas clave en comunidades como Twitter, Linkedin, Google+, etc. En resumidas cuentas, una primera característica de la buena curación de contenidos es ser capaz de encontrar fuentes de información y tráfico que nos permitan nutrirnos de un material relevante y actualizado.

2. ¿Qué información me quedo?

Evidentemente tras finalizar el barrido por la red, la cantidad de recursos, links e información que vamos a tener va a ser enorme. ¡Pero tranquilo! No todo será válido. Una buena curación de contenido también pasa por saber identificar los recursos relevantes y pertinentes en relación al entorno, las personas a las que nos dirigimos y sus necesidades. Sigamos con el ejemplo. La tienda de helados deberá identificar los recursos que realmente hablan de helados artesanos. No estará interesada en la información de helados industriales, o de zumos, pasteles, etc. Pero sí que deberá fijarse en todo aquello que hable sobre ellos, que difunda novedades sobre los helados, beneficios, nuevos sabores…

3. Y ahora, ¿qué hago?

Este paso es, quizás, el más importante para un buen curador de contenidos, así que ya podemos hacer uso de la varita mágica y dar los tres ‘toquecitos’ sobre la pantalla del ordenador. Ahora es el momento de adaptar toda la información que hemos marcado como válida al tono y la personalidad de la organización. En nuestro ejemplo, vamos a darle el tono y la personalidad que tiene la tienda de helados artesanos; amigable, desenfadada, un tanto ‘informal’, cercana, fresca, de tu a tu, etc. De este modo no estaremos creando nuevo contenido sino que vamos a aportarle valor al que ya está creado, esa es la gran virtud de un buen content curator, y que marcará la diferencia y ayudará a posicionar a la empresa (o al profesional).

Conclusión: hacer un buen trabajo

Tras esta explicación, vuelvo a la reflexión que hacía al principio… Hacer una buena curación de contenido es algo que se puede aprender. Porque un mal trabajo siempre tiene sus consecuencias y, en este caso, corremos el riesgo de perder parte de nuestra audiencia (que son nuestros clientes).  A continuación os dejo una imagen que ilustra de una forma muy clara qué es una buena y una mala curación de contenidos. Se trata de una compilación que se hizo a partir de una presentación titulada ‘link building by imitation‘ de Ross Hudgens.

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