5 trucos anti-rebote

5 trucos anti-rebote

¿Qué es la tasa de rebote? Según Wikipedia, un rebote (en inglés bounce) se produce cuando un navegante abandona un sitio web después de haber visto una sola página, en unos pocos segundos (menos de 30 como norma). Por lo tanto, la tasa de rebote te permite evaluar la capacidad de retención de tus contenidos. Dicho de otra manera: si cuando llegan a tu página web tus usuarios salen pitando, tendrás una tasa de rebote alta (y un problema por resolver).

¿Cómo interpretar tu tasa de rebote?

En general, una tasa de rebote se considera preocupante si está por encima del 30%. Pero, como muchas otras cosas en esta vida, depende…;-) Depende, para empezar, del tipo de web. En una tienda online, lo habitual es que los usuarios busquen información detallada sobre los productos que son de su interés. Se miran las características técnicas, la galería de fotos, las condiciones de pago y entrega, etc. antes de decidir si comprar o no. Una tasa de rebote superior al 40% sería muy mala señal en un ecommerce. Indicaría que tus landing pages no cumplen con unos requisitos mínimos, que tu contenido no es relevante o que tu posicionamiento en buscadores no consigue atraer tráfico suficientemente cualificado. Sin embargo, en un blog o sitio corporativo, el margen de tolerancia es mayor. Los usuarios suelen llegar a este tipo de web para leer un artículo o buscar una información precisa. Cuando han obtenido lo que querían, se van. También depende de la página que estés valorando. Si es tu homepage pues sí, una tasa por encima del 30% debería ser objeto de más investigaciones. Se supone que tu página de inicio invita a que tus usuarios sigan navegando por tu sitio y vayan explorando tu contenido…no a que huyan como alma que lleva el diablo…:-) Al contrario, si tu visitante ha llegado a tu página de contacto después de haber buscado tu teléfono en Google, es normal que salga rápido puesto que habrá encontrado la información que necesitaba. Lógico, ¿verdad? En cualquier caso, la tasa de rebote no puede ser el único indicador que vayas monitorizando. Lo tienes que asociar con otros datos complementarios que te ayudarán a precisar y entender mejor el comportamiento de tus usuarios.

5 medidas a seguir para reducir la tasa de rebote de tu web

Si después de haber leído lo anterior, lo tienes claro y quieres reducir la tasa de rebote de tu web, aquí tienes 5 trucos que te pueden ayudar:
  • Proponer contenido relevante: nunca lo repetiremos demasiado, el contenido es fundamental. Para asegurarte de que tus usuarios lleguen a tu sitio web, se queden y además, vuelvan, debes tener un buen plan de marketing de contenidos.
  • Mejorar tus landing pages: título, copy, imagen, plantilla, formulario… todo tiene su importancia. Si tus páginas de aterrizaje cumplen con las expectativas de tu público objetivo, conseguirás que se queden en tu web y que conviertan.
  • Optimizar la velocidad de carga de tu web: es humano, no nos gusta esperar. Y con esto creo que lo he dicho todo…;-)
  • Sacarle partido al contenido relacionado: si tus usuarios han buscado algún tipo de información, lo más probable es que les interese todo lo que puedan encontrar sobre este tema. Al proponerles artículos similares o complementarios, les facilitas la vida y les invitas a que descubran otras facetas de tu compañía.
  • Abrir los enlaces en una nueva ventana o pestaña: no dejes que tus usuarios salgan de tu página web sin querer, al clicar en uno de tus enlaces. Mucho mejor que se abran en otra pestaña y que tus lectores puedan consultar el contenido citado sin salir de tu web del todo.
Vigilar y analizar tu tasa de rebote es un imprescindible para confirmar que tu contenido está en línea con las expectativas de tu público objetivo y que tu embudo de conversión es eficaz. Para convertir y seguir convirtiendo con el tiempo, debes mantener la guardia… ¿Quién dijo que tener una web exitosa era fácil? 😉    ]]>

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